Cientos de empresarios están recibiendo estos días una comunicación de Hacienda sobre sus declaraciones de IVA: les avisan de que están cruzando sus movimientos bancarios con las liquidaciones del Impuesto sobre el Valor Añadido en 2016 y que investigarán y sancionarán toda irregularidad al respecto.
En 2017 se va a imponer un nuevo límite de 1.000 euros para los pagos en efectivo, que hasta que se apruebe la norma podían ser de hasta 2.500 euros. ¿Cómo podemos evitar cometer irregularidades? ¿A qué multas y sanciones nos exponemos si incumplimos?